La incorporación del género como parámetro de estudio no es solo una cuestión de equidad, sino un requisito indispensable para garantizar una asistencia sanitaria de calidad y tratamientos óptimos. Bajo esta premisa, el Centro de Investigación del Cáncer (CSIC-USAL-FICUS) organizó recientemente la mesa redonda “Salud y perspectiva de género”, un encuentro que contó con la participación de la Dra. Elisa Chilet, profesora de la Universidad Miguel Hernández (UMH) e investigadora especializada en salud pública y género.

Durante la jornada, expertos de diversos ámbitos analizaron cómo la ausencia de esta perspectiva en la investigación y la práctica clínica puede derivar en diagnósticos erróneos, tratamientos inadecuados y una menor calidad de vida para los pacientes.

El impacto del sesgo de género en la salud

Uno de los puntos clave debatidos fue cómo el desequilibrio de género en la investigación histórica ha contribuido al infradiagnóstico de enfermedades en mujeres, como los trastornos de salud mental o los accidentes cardiovasculares, debido a que sus síntomas suelen diferir de los patrones masculinos tradicionalmente estudiados.

La Dra. Elisa Chilet destacó un ejemplo crítico: la dosificación de fármacos. “Las diferencias en la absorción y el metabolismo entre hombres y mujeres no siempre se tienen en cuenta a la hora de establecer las dosis de algunos fármacos como los hipnóticos”, señaló Chilet. El uso de dosis estandarizadas (basadas mayoritariamente en cuerpos masculinos) puede provocar en las mujeres efectos secundarios graves, como una somnolencia excesiva que afecta a actividades cotidianas como la conducción. Además, Chilet advirtió sobre el riesgo de utilizar abordajes puramente sintomáticos que ignoran el contexto social detrás de ciertos trastornos.

Intervención Elisa Chilet, mesa redonda equidad

Formación transversal e Inteligencia Artificial

La mesa redonda también puso el foco en la necesidad de transformar la educación médica y científica. Las ponentes coincidieron en que la perspectiva de género no debe ser una asignatura aislada, sino un eje transversal en la formación de las nuevas generaciones de profesionales de la salud.

Asimismo, se abordó el papel de la Inteligencia Artificial (IA) en la medicina actual. Silvia Rueda Pascual, experta en ingeniería informática, advirtió que los algoritmos de IA se nutren de datos que ya contienen sesgos de género, lo que puede multiplicar las desigualdades si no existe una supervisión crítica y una educación adecuada para desarrollar una «IA neutra».

Hacia una ciencia más inclusiva

El evento concluyó con una reflexión sobre la importancia de que las instituciones, universidades y medios de comunicación colaboren para que estos conocimientos lleguen a la población general. En un contexto donde las agencias de financiación europeas y nacionales ya exigen la inclusión de la dimensión de género en los proyectos, jornadas como esta refuerzan el compromiso de la comunidad científica —y de investigadoras como Elisa Chilet— por construir una salud global más justa y eficaz para todas las personas.

Desde Salud Global UMH, celebramos la participación de nuestros docentes en estos foros de alto nivel que impulsan la mejora de la calidad asistencial y el avance de la ciencia con conciencia social.